Suena Favorite Girl. Sería irreal que Allison viniera hacia mí, y me llevara backstage. Gritaría y saltaría de emoción.
Hablaría con los bailarines y bromearíamos un poco antes de que sea la hora.
–"Es tu turno de salir."
5... 4... 3... 2... 1. Ya.
Uno de los bailarines me tomaría la mano y me guiaría hacia es asiento. Miraría hacia la escalera. Ahí estaría él. ¿Está esto pasando? Él vendía caminando hacia mí, su one less lonely girl de la noche. Esa silueta de ensueño bajando por la escalera, dirigiendo su mirada hacia mí. En el momento perfecto, tomaría el ramo de rosas. Mi corazón no pararía de latir en un ritmo inhumano. Mientras sigue cantando, me entregaría ese ramo de rosas rojas y bailaría al rededor del asiento al ritmo de la melodía. Luego se dirigiría al público para animar y luego, se acercaría, esos ojos miel se posarían sobre los míos y su cara, esa que sólo he visto en fotografías, estaría a tan sólo unos centímetros de distancia. Posaría su mano sobre mi mejilla, aún pronunciando cada palabra de la canción, tan armónicamente. Luego, me abrazaría por detrás, cantándome directamente al oído, lo que causaría un extraño escalofrío atravesar mi espina. Se alejaría un poco a hacer unos pasos de baile y cuando estoy al borde de las lágrimas de felicidad, se acercaría, dirigiría sus bellas palabras hacia mí una última vez y luego me abrazaría. Un fuerte y dulce abrazo. La canción ha terminado y las luces se han apagado. Él corre a cambiarse, los bailarines me guiarían a la backstage y Allison me llevaría de vuelta a mi asiento.
A medida que camino, las chicas expresan su envidia, algunas buenas, algunas malas. ¿Qué me importaría? Habría cumplido mi sueño. Me aproximo a mi asiento y ahí está mi amiga. Estaría gritando como maniática, ahogándome con preguntas. Justin vuelve al escenario. Yo sonreiría y no podría hablar. Pensaría: "ese chico me acaba de cantar". Terminaría el concierto y me habría divertido como nunca. A este punto de la noche, ya le habría dicho a todas mis amigas que Justin Bieber me habría cantado. Les estaría refregando en la cara a las personas que me dijeron que esto nunca pasaría, que sí, acaba de pasar. Al terminar la noche, me tiraría en mi cama, cerraría los ojos y antes de caer en un profundo sueño, pensaría en esas tres palabras, NEVER SAY NEVER, y no podría ser más perfecto.
Pensar que es casi imposible que esto pase es raro.
Pero si no tienes sueños locos, nunca podrás vivir experiencias locas.
Nunca digas nunca, sueña en grande y cree. ♡
Via: @OLLGhechos

No hay comentarios:
Publicar un comentario